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Nota informativa | Turisme Responsable | Nicaragua

19-02-2017

Hotel Crowne Plaza Managua novament focus d’atenció

Giorgio Trucchi | Rel-UITA / Alba Sud

Acomiaden treballadors amb malalties professionals. Parlem amb Nancy González, treballadora acomiadada, i Marcial Cabrera, secretari general de la federació sindical Futatscon, afiliada a la Rel-UITA.


Crèdit Fotografia: Il.lustració d'Allan Mc Donald | Rel-UITA

(artículo disponible solo en castellano)

El 31 de enero, el Hotel Crowne Plaza Managua decidió rescindir el contrato de dos trabajadores, aplicando el artículo 45 del Código Laboral que permite el despido sin causa justificada. Tanto el Sindicato “Gutiérrez y Martínez” como la Federación Unitaria de Trabajadores de la Alimentación de Nicaragua (Futatscon) alertan que, detrás del despido, se oculta la intención de “deshacerse” de quienes sufren de graves enfermedades laborales. En una carta dirigida por Futatscon a Leandro Bertolotto, gerente general del Hotel Crowne Plaza Managua, la organización sindical expresó su profunda preocupación por el despido de Manuel Munguía y Nancy González.

Imagen de Chelita Linda (bajo Licencia Creative Commons).

De acuerdo con la información proporcionada por Futatscon a ambos se les han diagnosticado diferentes enfermedades profesionales y han sido reubicados para poder seguir desempeñando su labor en el hotel. Manuel Munguía, de 38 años, sufrió varios accidentes laborales y tuvo que someterse a múltiples intervenciones quirúrgicas, quedando con graves lesiones en sus rodillas. Por su parte, Nancy González, de 26 años, es camarera de piso y sufre del síndrome del túnel carpiano, daños severos en los nervios de ambas manos, radiculopatía cervical y lumbalgia.

Legal pero injusto e inhumano: Un llamado a la reflexión

Para Futatscon, la dramática situación que los acompañará por el resto de su vida es el resultado de las condiciones no adecuadas de trabajo. “Aunque legal”, explica la federación sindical en la carta, “el despido resulta ser injusto e inhumano”.

“Creo que la empresa debe reflexionar muy seriamente. Hay compañeros y compañeras que se han enfermado, que se han dañado en la empresa”, dijo a La Rel Marcial Cabrera, secretario general de la Futatscon. “No pueden ahora usar un artículo de la legislación laboral para deshacerse de ellos. Deben reflexionar seriamente porque esto no puede seguir así”, agregó el también asesor del Sindicato “Gutiérrez y Martínez”.

En la misiva enviada a Leandro Bertolotto, la Futatscon recordó que la UITA está desarrollando una campaña mundial por la dignificación del trabajo de las camareras de piso, “que igual que en el Hotel Crowne Plaza Managua están siendo masacradas por las malas condiciones de trabajo”.

“Esperamos que la empresa revise el caso de los dos despedidos y revierta la medida. Esta decisión abonaría a la armonía y la paz laboral en el hotel”, indicó Cabrera.

Imagen de Giorgio Trucchi | Rel-UITA.

El dirigente sindical se dijo abierto a reunirse de forma tripartita para revisar las condiciones de trabajo en el hotel y estudiar conjuntamente medidas para preservar la salud de las y los trabajadores. “Siempre lo hemos dicho. Estamos de acuerdo con la inversión extranjera, con el desarrollo del turismo en Nicaragua, pero pedimos una inversión más humana, más justa, enfocada en la persona y no solamente en la ganancia”, concluyó el secretario general de la Futatscon.

Actualmente, el Hotel Crowne Plaza Managua es propiedad de la empresa taiwanesa Compañía Hotelera de Nicaragua S.A., y en Nicaragua es operado por el consorcio hotelero InterContinental Hotels Group (IHG).

IHG es el mayor consorcio hotelero, con 5.000 hoteles y 650.000 camas en 100 territorios y países. Incluye a 12 marcas, entre otras, Holiday Inn Hotels & Resorts, Holiday Inn Express, Crowne Plaza, Candlewood Suites, Staybridge Suites, Hotel Indigo, InterContinental Hotels & Resorts y HUALUXE® Hotels and Resorts.

 

Nancy González: “Mi despido fue injusto e inhumano”

Nancy González tiene 26 años, es viuda y madre soltera de un niñito de 7 años. Durante los últimos cuatro años ha trabajado como camarera de piso en el Hotel Crowne Plaza Managua. Le diagnosticaron diferentes enfermedades profesionales osteomusculares y el lugar de trabajo se convirtió en un infierno… hasta que en enero la empresa decidió deshacerse de ella.

Imagen de Giorgio Trucchi | Rel-UITA.

¿Cuándo comenzó a trabajar en el Hotel Crowne Plaza Managua y qué labores desempeñaba?

Comencé en el 2013 como camarera de piso. Hacía turnos de 8 horas. Llenaba el carrito con sábanas, toallas y todo lo que me servía para limpiar un promedio de 14 habitaciones. Sin embargo, cuando había escasez de personal limpiaba hasta 16 o 18 habitaciones.Lo más pesado es levantar los colchones para después socar bien las sabanas, cumpliendo con los estándares establecidos por el hotel. Eso me fue afectando poco a poco y después de un año y medio comencé a sufrir de dolores en las manos.

¿Qué pasó después?

De repente me salió un quiste sinovial en el dorso de mi mano. Fui a la clínica médica provisional y me dijeron que me iban a operar. Después de 20 días de licencia médica por enfermedad volví al trabajo, pero sentía que no tenía la misma fuerza de antes.No podía levantar bien las cosas y tenía mucho dolor en mis manos. A veces se me adormecían o de repente tenía calambres. Volví donde el médico y esta vez los exámenes revelaron que ya sufría del síndrome del túnel carpiano.Unos meses después me diagnosticaron también la enfermedad de De Quervain [1], radiculopatía cervical y lumbalgia. Fue entonces que el médico especialista notificó al hotel que ya no podía manejar cargas superiores a 15 libras (7 kilos).Paralelamente inicié el proceso de solicitud de incapacidad laboral.

¿Cuál fue la reacción del hotel?

Entregué toda la documentación a la jefa de Recursos Humanos, Johanna Sotelo, y ella me dijo que si ya sentía que no podía desempeñar mi labor, que mejor renunciara y que buscara otro trabajo.Le respondí que en ningún momento me iba a ir, porque las enfermedades que me habían diagnosticado eran producto del trabajo en el hotel. Finalmente accedió a asignar a personal extra para que me ayudara en el trabajo, pero como no estaba capacitado siempre me tocaba levantar más peso del que podía. Ya en marzo de 2016 el médico mandó a solicitar mi reubicación laboral y me mandaron al área de lencería. Durante casi un año me sentí discriminada, denigrada y al final hasta hacía lo que mi condición física no me permitía. Pero eso no fue suficiente a evitar que me despidieran.

¿Cómo fue el despido?

El 31 de enero pasado, la titular de Recursos Humanos me mandó a llamar y fríamente me dijo que el comité ejecutivo del hotel había decidido aplicarme el artículo 45 del Código del Trabajo [2], y que estaba despedida. Luego quiso que firmara un finiquito y aceptara el pago de mi indemnización. Estaba asustada y enojada al mismo tiempo, pero logré calmarme.No firmé nada, agarré la copia de mi despido y fui a asesorarme con los compañeros del Sindicato. Fue en ese momento que me di cuenta que acababan de despedir al compañero Manuel Munguía, quien se encuentra en una situación muy similar a la mía.

Siento que el Hotel Crowne Plaza Managua está violentando nuestros derechos. Es algo muy injusto lo que está haciendo con nosotros y no me voy a quedar sin hacer nada.Voy a ir hasta las últimas consecuencias, y no lo voy a hacer sólo por mí, sino también para todas mis compañeras de trabajo que, tarde o temprano, van a sufrir lo mismo.

¿Son muchas las trabajadoras que tienen problemas de salud?

Muchas ya sufren de varias enfermedades pero tienen miedo de decirlo. Yo siempre les decía que hablaran, que no ocultaran lo que les está pasando, pero tiene temor a perder el trabajo.Después de lo que la empresa ha hecho conmigo, mis compañeras trabajan con mucha más presión. Ni siquiera piden una licencia por enfermedad, tienen miedo que al regresar las despidan.

¿Por qué cree que la despidieron?

Fue un acto discriminatorio. Como ya no puedo desempeñar la labor de camarera de piso, ya no les sirvo. Además, saben que la cláusula 35 de nuestro Convenio Colectivo prevé el pago de 40 salarios en caso de que un trabajador contraiga una incapacidad parcial o total. Entonces usan el artículo 45 que permite el despido sin causa justificada para deshacerse de mí. Esto es vergonzoso.

¿Qué va a hacer ahora?

Voy a pelear mis derechos en los tribunales y cuento con todo el apoyo del Sindicato “Gutiérrez y Martínez”.Soy viuda y madre soltera de un niño de 7 años que está enfermo. Lo único que quiero es poder seguir trabajando, porque este despido me está golpeando muy duro. Voy a ir hasta las últimas consecuencias porque es inhumano lo que están haciendo.

 

Manuel Munguía: "Me desecharon y me tiraron a la calle”

Imagen de Giorgio Trucchi | Rel-UITA.

Manuel Munguía tiene 38 años, los últimos 7 desempeñándose como tercer cocinero en el Hotel Crowne Plaza Managua. Tras varios accidentes laborales, la Seguridad Social lo declaró en situación de incapacidad permanente parcial y está evaluando la posibilidad de elevarla a total. Pero eso no le importó a la empresa que hace unas semanas lo despidió.

¿Cuándo ingresó a trabajar en el Hotel Crowne Plaza Managua?

Comencé en 2009 desempeñando el cargo de tercer cocinero. Eran turnos de 8 horas pero frecuentemente hacía horas extra. A veces me ha tocado trabajar hasta 16 horas. Es un trabajo que siempre me ha gustado.

¿Cuándo fue que se accidentó?

El primer accidente fue en 2011. Abordé una unidad de transporte público rumbo a mi trabajo cuando el bus chocó de frente con otra ruta. Salí catapultado y golpeé mis rodillas contra la acera. En el hospital me diagnosticaron una lesión de menisco y otra de la rótula. Tuve que operarme de la rodilla izquierda y los médicos me dieron un año de licencia médica. Después de la operación, el INSS emitió una primera resolución donde me declaraba en condición de incapacidad permanente parcial.

En 2012 volví al trabajo, pero tres meses después sufrí otro accidente, esta vez ocasionado por una de las láminas que revisten las gradas que conducen al cuarto frio. Tropecé con una que estaba despegada y me caí al suelo. Esta vez me operaron de la rodilla derecha y en el 2013 la Seguridad Social emitió una segunda resolución de incapacidad permanente parcial.

Durante la convalecencia comencé a sufrir de dolores en la columna. Tras varias consultas, las Comisión Médica del Inss detectó la presencia de varias lesiones lumbares. Finalmente decidió emitir una tercera resolución de incapacidad. Cuando volví al hotel en 2014, el médico ordenó que mi jornada laboral fuese de medio tiempo.

¿Qué pasó después?

En 2015 sufrí un tercer accidente. Me caí en el área de cocina pisando una cáscara de piña y pegué nuevamente mi rodilla derecha contra una mesa carrito de acero. En 2016 fui intervenido quirúrgicamente, pero esta vez el daño fue irreversible y perdí casi por completo la movilidad de mi rodilla derecha. Ahora ya no puedo caminar sin muleta. La recuperación fue mucho más lenta. Terminé el período de 12 meses de licencia por enfermedad y solicité una prórroga. La empresa me concedió dos meses más de licencia, que venció el pasado 19 de enero.

Y comenzaron los problemas…

Comenzaron a poner un montón de trabas a mi reintegro. Cuando volví a presentarme con toda la documentación médica que ordenaba mi reubicación en otra área, la jefa de Recursos Humanos, Johanna Sotelo, me dijo que el comité ejecutivo del hotel había decidido despedirme aplicándome el artículo 45 del Código del Trabajo. Lo mismo acababan de hacer con Nancy González, una compañera que ha venido sufriendo de varias enfermedades laborales. ¡No podía creerlo! Después de todo lo que había pasado me estaban tirando a la calle. Justo mientras la Seguridad Social está examinando mi caso para eventualmente otorgarme una pensión por incapacidad permanente total. Es una arbitrariedad lo que están haciendo conmigo.

¿Por qué cree que lo despidieron?

Cuando el INSS emitió la tercera resolución, me asesoré con los compañeros del Sindicato Gutiérrez y Martínez. Me explicaron que nuestro convenio colectivo prevé el pago de 40 salarios en caso de que un trabajador contraiga una incapacidad parcial o total. Hablamos con la empresa y me dijeron que no iban a pagar, así que decidimos recurrir ante los tribunales y estamos esperando la sentencia. Parece que para el hotel, defender los derechos se convierte en una culpa que hay que castigar. No tengo duda que se trata de una represalia, y aprovechan mis dificultades, mi sufrimiento, para deshacerse de mí. Pero no voy a claudicar y voy a pelear por mis derechos.


 

Notas:
Artículo publicado originalmente en la Rel-UITA en dos notas.
[1] Grave enfermedad inflamatoria de los tendones en el lado del pulgar en su muñeca.
[2] El artículo 45 establece que el empleador puede despedir al trabajador sin causa justificada pagando una indemnización.

 

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Sobre acumulació de capital i drets humans

Resideix a Nicaragua des de 1998 on va iniciar la seva col.laboració periodística amb l'Associació Itàlia-Nicaragua. Ha col.laborat com a freelance per a Ràdio Popolare Network, Ràdio Onda d'Urto i ha publicat diversos reportatges per al diari Liberazione. Actualment treballa com a corresponsal a Amèrica Central per al Sistema Informativo de la Regional Latinoamericana de la UITA (SIREL) i col.labora amb el diari digital Opera Mundi de Sao Paulo del Brasil, ALBA SUD i Kaos en la Red. En aquest bloc, fet des de Centreamèrica, parlem de drets humans violats, lluites camperoles per l'accés a la terra ia una vida digna, processos emancipatoris dels pobles davant d'un model econòmic depredador, impulsat pel gran capital nacional i transnacional.

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